Ateneo de Córdoba. Calle Ángel Ganivet, número 3 local bajo.

PRÓXIMOS ACTOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA

Martes 12 diciembre, 20:00 horas. Sede del Ateneo. Exposición de Modelismo a cargo
del ateneísta José Miguel Becerra.

Martes 12 diciembre, 20:30 horas. Sede del Ateneo. Queimada navideña.
Oficiante: el ateneísta Manuel Pérez Cortés.



FALLADOS LOS PREMIOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA:

Fallo XXXIII Premio de Poesía Juan Bernier
Fallo V Premio de Relato Rafael Mir
Fallo VI Premio Agustín Gómez de Flamenco
Entregadas las Fiambreras de Plata Año 2017
en el Real Círculo de la Amistad.

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Senequismos

De Ateneo de Córdoba
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El Ateneo Casablanca organiza unas interesantes jornadas en las que se quiere, a través de una serie de “mesas redondas” con la participación de diferentes responsables de la Administración, fundamentalmente, aclarar algunos aspectos relacionados con diferentes problemas que los cordobeses sufren, en algunos casos cuestiones puntuales como los referidos a la joven poesía cordobesa o la problemática de las barriadas, otros de carácter más general, como el dedicado al “senequismo”, en un intento de indagar en las claves del comportamiento de los cordobeses. Es una iniciativa interesante, que brilla con luz propia sobre todo ante la escasez de actividades de este tipo, tal vez porque a los ciudadanos de esta prudente ciudad no les gusta reflexionar sobre sí mismos, al menos en voz alta.

De todas las mesas redondas previstas, tal vez la que más interés me produce es, precisamente, la última mencionada. Al margen del error, sin más trascendencia, que muchos comentan al confundir una actitud “senequista” con la impavidez, la apatía o la no-acción, lo cierto es que los cordobeses suelen definirse a sí mismos como tales, considerando, con una cierta y curiosa mezcla de orgullo y tribulación, que su actitud ante los problemas externos o internos es de una seca seriedad, dejada indolencia, como quien está de “vuelta de todo”. Y esa actitud, de ser cierta, suele conducir efectivamente a la apatía, y ésta, al fuerismo y la decadencia. Muchos creen también que Córdoba merece un respeto graciosamente otorgado ante un pasado impecablemente heroico. Nadie puede negar tal circunstancia, como también será difícil negar que los oropeles no dan de comer. Esa, pues, actitud propia de noble arruinado o de familia bien venida a menos, junto con el “senequismo” del severo anciano que mira impávido en el horizonte la llegada de la muerte, pienso que hace mucho daño a nuestra ciudad.

Córdoba tiene dentro de sí, en la masa de su sangre, marcado el camino de futuro. Y es un camino ancho, en donde todos caben, y también largo, agreste, a veces casi impracticable. Creo que lo que en ningún caso puede hacer nuestra ciudad es, simplemente, pararse a contemplarlo.

Armando Soto (Diario Córdoba, 10 de noviembre de 1988.