Ateneo de Córdoba. Calle Ángel Ganivet, número 3 local bajo.

PRÓXIMOS ACTOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA

II SEMANA LITERARIA (2018) DEL ATENEO DE CÓRDOBA.

Lunes, 12 de noviembre a las 19:30 horas, sede del Ateneo, presentación de los Premios
Juan Bernier (Libro "Ampuesta" de José Luis Molina)
y Rafael Mir de Relato ("Ruiseñores de Fuego" de Fernando Molero).

Miércoles 14, 20:30 horas, sede del Ateneo, presentación del poemario "Jardín de Paracelso" de Alfredo Jurado.

Lunes 19, 19:30 horas en el Círculo de la Amistad, presentación Libro-homenaje a Juana Castro.

Martes 20, 20:00 horas en el Círculo de la Amistad, presentación de la novela "Velas para el dragón rosado" de Miguel Ranchal.

Viaje a Montilla el sábado 10 de noviembre: Precio: 35 € por persona. Se pagará el mismo día.
Incluye: Viaje ida y vuelta, visita guiada museo Santa Clara, visita guiada Lagar y comida.
Fecha límite para apuntarse el 7 de noviembre.

Fallado el VI Premio de Relato Rafael Mir, el ganador ha sido el escritor y profesor cordobés Fernando Molero Campos con la obra titulada: RUISEÑORES DE FUEGO.

FALLADOS LOS PREMIOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA:

Fallo XXXIV Premio de Poesía Juan Bernier
Fallo VI Premio de Relato Rafael Mir
Fallo VI Premio Agustín Gómez de Flamenco
Entregadas las Fiambreras de Plata Año 2018
en el Real Círculo de la Amistad.

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María de Molina

De Ateneo de Córdoba
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María Alfonso de Meneses (¿?, 1265 - Valladolid, 1321), conocida como María de Molina, fue reina consorte de Castilla y de León por su matrimonio con Sancho IV el Bravo, de 1284 a 1295, y reina regente durante las minorías de edad de su hijo, Fernando IV el Emplazado, y de su nieto, Alfonso XI el Justiciero.

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Biografía

María de Molina era hija del infante Alfonso de Molina (segundo hijo de Alfonso IX de León y de Berenguela I de Castilla y hermano menor de Fernando III el Santo) y de su tercera mujer, doña Mayor Téllez de Meneses, y nació sobre el año 1265.

En 1281 contrajo matrimonio con el segundo hijo de Alfonso X el Sabio, que reinó a la muerte de su padre con el nombre de Sancho IV.

De esta unión nacerían seis hijos:

Los comienzos del matrimonio con el infante fueron difíciles, pues el matrimonio no contaba con la imprescindible dispensa pontificia, debido a un doble motivo, por un lado existían lazos de consaguineidad en tercer grado entre los contrayentes, y además existían unos esponsales previos de Sancho con una rica heredera catalana llamada Guillerma de Montcada. El matrimonio fue considerado nulo y por tanto todos los hijos nacidos de él, se consideraban ilegítimos.

Reina de Castilla y León

En el mes de abril de 1284 Sancho y María recibieron en Ávila la noticia de la muerte en Sevilla de Alfonso X, junto con la de que en el testamento desheredaba a su hijo Sancho en favor de su nieto, el Alfonso de la Cerda, hijo de su primogénito.

Al día siguiente Sancho y María, terminados los funerales, cambiaron los ropajes de duelo por brillantes paños de oro reales y Sancho se proclamó soberano de León y Castilla, haciendo reconocer como reina a María, y a su hija Isabel por heredera. Luego emprendieron viaje a Toledo para efectuar allí la coronación.

A primeros de mayo entraron en Toledo y fueron coronados monarcas de los reinos de Castilla, de Toledo, de León, de Galicia, de Sevilla, de Córdoba, de Murcia, de Jaén y del Algarbe.

En Sevilla se mantuvo el gran núcleo de los leales al difunto Alfonso X, entre ellos el infante Juan de Castilla, señor de Valencia de Campos, hermano de Sancho, que apoyaba la decisión de su padre, aunque más tarde reconoció como rey a Sancho.

Primera regencia

El mes de abril de 1295 murió el rey Sancho dejando como heredero al infante Fernando. Terminados los actos públicos reglamentarios, María se retiró al viejo Alcázar para guardar un luto nueve días. La reina fue encargada de la regencia de su hijo.

Debido a la posible ilegitimidad de Fernando IV causada por el matrimonio de sus padres, la reina regente tuvo muchos problemas para conseguir que su hijo permaneciera en el trono. A las luchas incesantes con la nobleza castellana dirigida por los infantes Juan y Enrique de Castilla (tío de Sancho IV) y por los infantes de la Cerda por el control del Reino, se unen Aragón, Portugal y Francia, quienes intentan aprovechar la situación de inestabilidad que atraviesa Castilla. Pero la reina se apoyó en los concejos para contrarrestar la escala hacia el poder de los nobles y consiguió frenar los ataques de Aragón y Portugal, cuyas tropas invadieron Castilla en 1296, prometiendo a Fernando con Constanza, hija de Don Dionís de Portugal y a la infanta Isabel con Jaime de Aragón.

Seis años después de la muerte de Sancho IV, en 1301, el Papa Bonifacio VIII legitimaba el matrimonio y por tanto a Fernando IV como rey, que alcanzó la mayoría de edad en 1302, retirándose Dª María de la regencia.

Segunda regencia

En 1312, tras un corto reinado, murió el rey Fernando IV, y un año después la reina, Constanza de Portugal y Aragón, lo que obligó a María de Molina a volver a ejercer la regencia, representando a su nieto, Alfonso (futuro rey Alfonso XI), que contaba entonces un año de edad. Durante este periodo volvieron a rebelarse los Infantes de la Cerda. En la llamada Concordia de Palazuelos, en el año 1314, se encomendó la regencia del joven rey a sus tíos, los infantes Juan y Pedro, otorgándose a María de Molina la custodia niño. La muerte de los infantes ocurrida en 1319, en la guerra contra el Reino de Granada, conllevó que la reina madre volviera a ser la protagonista de la escena política.

Fallecimiento

En el año 1321 María de Molina enfermó gravemente, alojándose en el monasterio de San Francisco de Valladolid, porque el palacio se hallaba en obras.

Alfonso tenía sólo diez años, y la reina llamó a los caballeros de Valladolid y les encomendó a su nieto para que lo tomasen, guardasen y criasen ellos en aquella misma villa. Asimismo les encomendó a su nieta doña Leonor.

El martes 29 de junio Pedro Sánchez, escribano de Valladolid, escribió el testamento que la reina le dictaba: ordenaba ser enterrada en el monasterio de Santa María la Real, de Valladolid, y detallaba numerosos legados piadosos. Dispuso pagos de deudas y distribuyó rentas y propiedades.

Entre los testigos presentes que firmaron el testamento se hallaban don Nuño Pérez de Monroy, el mayordomo Sánchez de Velasco, escribanos, vecinos de Valladolid y algunos criados de la reina. Los caballeros de la villa se hicieron cargo del rey y se organizó el entierro, que presidió el cardenal legado.

Bibliografía

  • Gaibrois Riaño, Mercedes (1936). María de Molina. Espasa Calpe.
  • Carmona Ruiz, María Antonia (2005). María de Molina. Plaza y Janés. ISBN 8401305438.
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