Ateneo de Córdoba. Calle Ángel Ganivet, número 3 local bajo.

PRÓXIMOS ACTOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA

Miércoles, 18 a las 19:00 horas, tertulia poética a cargo de Carlos Clementson. Sede del Ateneo.

Jueves 19, a las 21:00 horas, inicio fase de selección del VI Premio Agustín Gómez de Flamenco
del Ateneo de Córdoba
. Sitio: Peña Rincón Flamenco (Avenida de Trassierra).

Club de Lectura Café con Letras del Ateneo, próximo libro a comentar
para noviembre "La canción de Dorotea", de Rosa Regás.



CONVOCADOS LOS PREMIOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA:

Bases XXXIII Premio de Poesía Juan Bernier
Bases V Premio de Relato Rafael Mir
Bases VI Premio Agustín Gómez de Flamenco
Entregadas las Fiambreras de Plata Año 2017
en el Real Círculo de la Amistad.

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Manuel Pavón

De Ateneo de Córdoba
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Manuel Pavón Varela, cantaor gitano, conocido en sus principios con el apodo de Maneli, siendo su nombre artístico Manuel Pavón, nació en Dos Hermanas (Sevilla) el día 3 de mayo de 1883, concretamente en la calle Marea. Y murió en Madrid el día 12 de octubre de 1967. De padre desconocido hasta ahora, su madre se llamó María Pavón Varela, de la que tomó sus dos apellidos. Curiosamente, cuando lo bautizaron le pusieron Alejandro y no Manuel. Sus abuelos maternos, José y Rosario, eran también de Dos Hermanas, como lo fueron seguramente sus bisabuelos y tatarabuelos. Con sólo 16 años de edad ya frecuentaba Maneli los ambientes flamencos de Sevilla, actuando en algunos de sus cafés cantantes, como El Filarmónico y La Bombilla.

No deja de llamar la atención que en una localidad sevillana como Dos Hermanas, donde tantos y tan buenos aficionados existen, que supieron crear una peña flamenca de las mejores de la provincia de Sevilla, la de Juan Talega, y un festival importante que lleva el mismo nombre de la peña, se hayan olvidado por completo de un cantaor como Manolo Pavón. Sólo el gran aficionado y cantaor Alfonso Jaén, Niño de Porcuna, dueño de una de las colecciones discográficas más importantes del mundo, se ha preocupado de recuperar sus discos, encontrar su origen familiar y aportar algunos datos biográficos y de su obra en un pequeño artículo que escribió para la revista municipal en el año 1995. O sea, a los veintiocho años de su muerte.

Ya desde entonces era un gran seguidor de los cantes de don Antonio Chacón, cantaor que había llegado a la capital andaluza más o menos cuando nació el cantaor nazareno, dos años más tarde, comenzando su revolución particular en cafés como el de Silverio Franconetti. Fue en Granada, al parecer, en una fiesta celebrada en la casa de los Rodríguez Acosta, donde conoció personalmente al gran maestro jerezano, quien en seguida adivinó en el muchacho un prometedor futuro como cantaor, de sólo 20 años de edad. Nació entre ellos una gran amistad que duró hasta la muerte del maestro, ocurrida en Madrid el 21 de enero del año 1929. Su debut en Madrid tuvo lugar en el Café de la Marina hacia 1907 junto al Niño de Morón y Fernando el Herrero. Gustaría mucho a los madrileños, puesto que estuvo contratado en este café durante nueve meses.

El eco de sus éxitos en Madrid llegó a Sevilla y regresó a su tierra para trabajar en el Café Nevería La Alegría, donde alternó con el Niño de Cañete y el humorista Vizco Pardá. Grabó sus primeros discos en el año 1910 para la Internacional Zonophone, con Ramón Montoya a la guitarra, sin duda el mejor de la época y uno de los genios de todos los tiempos. En sus primeros cantes, Manolo Pavón se nos presentaba ya como un cantaor hecho. Era el momento, pues, de afincarse definitivamente en la capital de España, donde desde 1912 se hizo muy popular al ser uno de los cantaores preferidos por Chacón y por su público. Se había casado un año antes en la Parroquia de Santiago de Sevilla con Leoncia Lebrija Luján. Concretamente el día 11 de diciembre de 1911. En los años 20 seguía triunfando en Madrid y tomando parte en acontecimientos importantes, la mayoría de ellos invitado por el propio Chacón, que siempre vio en él a su posible sucesor.

En los periódicos de Madrid se hacían eco en ocasiones del deseo del maestro, como ocurrió en 1924 con motivo de la visita a la Villa y Corte de los reyes de Italia, Víctor Manuel y Elena. Con tal motivo se montó una fiesta organizada por la Asociación de la Prensa y en ella, además de Chacón, la Niña de los Peines y Escacena, cantó Manolo Pavón. El diario Informaciones dijo lo siguiente el día 9 de junio: Después de servirse una espléndida cena dio comienzo la fiesta, en la que intervinieron cuatro de nuestras más cotizadas bailaoras, el admirable D. Antonio Chacón, su discípulo (y puede que futuro sucesor) Pavón, y el gran guitarrista Montoya.

Como Cepero, Chacón, Escacena, El Herrero, Mojama y otros, Manolo Pavón era de los fijos en Villa Rosa y Los Gabrieles, actuando poco en los teatros y, menos aún, en las plazas de toros, donde es más que probable que no cantara nunca, porque le gustaban sólo las reuniones y tomar parte en grandes fiestas, como cuando se inauguró la madrileña Casa Velázquez, en 1926. Ese día cantó delante de los reyes de España, del general Primo de Rivera, los duques de Medinaceli y los de Alba, entre otros aristócratas. Y estuvo también en Buenos Aires como cantaor de María Albaicín y de Ramón Montoya, en uno de los escasos viajes que hizo fuera de España. Su etapa más difícil fue la de la Guerra Civil de 1936. A los pocos años de terminar la contienda, como le resultaba difícil adaptarse a la nueva situación política y artística, se retiró y tuvo que hacer de todo para sobrevivir. Terminó sus días vendiendo tabaco por los locales de Madrid. Pobre y olvidado, el cantaor de Dos Hermanas falleció en la capital de España el día 12 de octubre de 1967.

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