Ateneo de Córdoba. Calle Ángel Ganivet, número 3 local bajo.

PRÓXIMOS ACTOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA

Miércoles, 13 de junio, 21:00 horas. Entrega de las Fiambreras de Plata 2018 en el Círculo de la Amistad.

FALLADOS LOS PREMIOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA:

Fallo XXXIII Premio de Poesía Juan Bernier
Fallo V Premio de Relato Rafael Mir
Fallo VI Premio Agustín Gómez de Flamenco
Entregadas las Fiambreras de Plata Año 2017
en el Real Círculo de la Amistad.

¡Ayúdanos! Envíanos tus imágenes

Luis de Góngora y Argote

De Ateneo de Córdoba
Saltar a: navegación, buscar
Luis de Gongora por Velázquez.

Luis de Góngora y Argote, (Córdoba, 11 de julio de 156123 de mayo de 1627). Nació en el seno de una familia ilustre de clérigos y juristas. Estudió Leyes en la Universidad de Salamanca hasta 1581. Fue racionero de la Catedral de Córdoba en 1585.

Viaja por España, y pasa largas temporadas en la Corte intentando sin éxito conseguir un cargo. Adquiere pronto un enorme prestigio, pero se gana la enemistad de algunas personas influyentes (en especial, Quevedo), que harán todo lo posible por hundirle.

Tras regresar a Córdoba en 1609, compone allí sus obras mayores: el Polifemo y las Soledades. Se abre una brecha cultural entre los partidarios de su poesía vanguardista y los detractores acérrimos de la misma.

En 1617 se establece en Madrid y consigue que Felipe III le nombre su capellán, tras lo cual se ordena como sacerdote, sin vocación.

Su pasión por el juego le lleva a dilapidar su fortuna. Le persiguen los acreedores. Intenta publicar sus poesías para sacar algún dinero, pero se encuentra con que ni siquiera conserva los originales. Terminan echándole de su casa por impago del alquiler (se dice que el propio Quevedo compra la casa para tener el gusto de expulsarle). En 1626 sufre un ataque cerebral del que no se repondrá por completo. Con las facultades mentales trastornadas (recuerda el pasado, pero olvida al instante lo que le pasa) se retira a Córdoba, donde muere el 23 de mayo de 1627.

Comentario

Monumento a Góngora en Córdoba.

Dentro del Barroco es el máximo representante del culteranismo, que a partir de Góngora pasó a llamarse Gongorismo.

En su obra se distinguen dos vertientes diferenciadas: de ángel de luz se convirtió en ángel de tinieblas; pero Dámaso Alonso (el mejor estudioso de Góngora) ha mostrado admirablemente que en modo alguno pueden contraponerse dos estilos diferentes en Góngora.

En sus primeras obras (hasta 1613), el lenguaje es relativamente accesible, aunque lleno, como el de Quevedo, de ingeniosas figuras literarias (especialmente metáforas, paralelismos, antítesis y paradojas); a partir de 1613, al mismo tiempo que sigue componiendo obras notables en su estilo anterior, ensaya además en sus poemas mayores (Polifemo y Soledades) una poesía nueva, artificiosa y muy difícil de entender, llena de referencias a los mitos clásicos, de hipérbatos y de latinismos léxicos y sintácticos (la que Quevedo llamó jerigóngora, o sea, jerigonza gongorina). Este segundo estilo recibe el nombre de culteranismo, por estar pensando para un público muy restringido de personas de gran cultura y capacidad intelectual: en su época fue recibido por unos como un gran paso adelante, y por otros como un excéntrico callejón sin salida.

Los poetas de la Generación del 27, celebraron un homenaje en el tercer centenario de la muerte de Góngora, acto con el que reivindicaban su poesía y lo elegían como maestro por su riqueza expresiva. Uno de los poetas de la generación, Federico García Lorca escribió: A Góngora no hay que leerlo, sino estudiarlo. Góngora no viene a buscarnos, como otros poetas, para ponernos melancólicos, sino que hay que perseguirlo razonablemente. A Góngora no se le puede entender de ninguna manera en la primera lectura. Una obra filosófica puede ser entendida por unos pocos nada más, y, sin embargo, nadie tacha de oscuro al autor. Pero no; esto no se estila en el orden poético, según parece.

Obra

Obra poética

Urna funeraria en la Mezquita-Catedral de Córdoba.

Escribió décimas, romances, letrillas, sonetos, y 124 cartas. Ninguna de sus obras fue publicada, durante su vida.

  • Poemas menores
    • Romances: nos dejó casi un centenar. Góngora es uno de los grandes creadores del Romancero Nuevo, es decir, culto y de autor conocido. Su temática es muy amplia: destacan los amorosos y de cautivos. Con frecuencia introduce estribillos de inspiración tradicional, y además de romances octosílabos compone endechas (en heptasílabos) y romancillos (en hexasílabos).
    • Letrillas: escribió también gran número de ellas. En las mejores, logra aunar de forma prodigiosa la frescura popular y la elaboración culta.
    • Sonetos: compuso más de 200, de temática muy variada (amorosos, satíricos, burlescos, morales, sacros, de circunstacias). Muchos de ellos destacan por su perfecta construcción. Dedicó un soneto a Córdoba.
  • Grandes poemas
    • Fábula de Polifemo y Galatea (1612). Consta de 63 octavas reales (versos endecasílabos, con rima consonante ABABABCC). Desarrolla un mito grecolatino muy conocido, recogido por Ovidio en sus Metamorfosis: el cíclope Polifemo se enamora de la ninfa Galatea, pero ésta le desprecia y da su amor al joven pastor Acis. Polifemo mata a su rival arrojándole un gran peñasco, pero los dioses convierten a la víctima en un dios-río. La historia era bien conocida: Góngora la utiliza como punto de partida para su construcción de imágenes sorprendentes, de enorme belleza y sofisticación.
Placa conmemorativa del lugar donde murió.
    • Soledades (1613), silva en dos partes, inacabada. Góngora pensaba describir en cuatro poemas la experiencia de un peregrino a través del mundo (campos, riberas, selvas y yermos) y de las cuatro edades del hombre (adolescencia, juventud, madurez y vejez). Sólo llegó a escribir la primera y parte de la segunda. En la primera Soledad, se nos narra cómo un náufrago es recogido en la playa por unos pastores, que le conducen a su pueblo. Allí asiste a una alegre boda. En la segunda, el mismo joven aparece en una ría y en una isla, en compañía de unos pescadores, participando en sus problemas amorosos y en una partida de caza. El lenguaje es aún más críptico que el del Polifemo.
    • Panegírico al duque de Lerma (1617, inacabado)

Obra dramática

  • Las firmezas de Isabela
  • El doctor Carlino
El material recogido en este artículo procede de una entrada de la Enciclopedia Libre Universal, bajo la licencia GFDL.