Ateneo de Córdoba. Calle Ángel Ganivet, número 3 local bajo.

PRÓXIMOS ACTOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA

Convocatoria de la Asamblea General Ordinaria y Extraordinaria,
Jueves, 24 de enero a las 18:00 en primera convocatoria y 18:30 en segunda, en la Fundación Caja Rural del Sur, Avenida Ronda de los Tejares, nº 36.

Fallado el VI Premio de Relato Rafael Mir, el ganador ha sido el escritor y profesor cordobés Fernando Molero Campos con la obra titulada: RUISEÑORES DE FUEGO.

FALLADOS LOS PREMIOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA:

Fallo XXXIV Premio de Poesía Juan Bernier
Fallo VI Premio de Relato Rafael Mir
Fallo VI Premio Agustín Gómez de Flamenco
Entregadas las Fiambreras de Plata Año 2018
en el Real Círculo de la Amistad.

¡Ayúdanos! Amplía artículos

Luces y sombras

De Ateneo de Córdoba
Saltar a: navegación, buscar

Mi querido y admirado Antonio Perea suele comentar -y el otro día lo recordaba en estas mismas páginas Elena Medel- que en el ámbito cultural, Omeyas y otros fastos al margen, Córdoba anda en estos tiempos bajo mínimos.

No seré yo quien lleve la contraria a quien tanto ha bregado desde su atalaya del Ateneo en pro de la poesía, la música y las artes en general de nuestra tierra, y a quien, a la sazón, debo deuda de gratitud por tantas cosas.

Sin embargo, creo que el diagnóstico de Perea alude en mayor medida a la ausencia en estos pagos de una urdimbre, de un tejido o trama que haga posible la difusión correcta de obras nuevas y el ascenso a la palestra de jóvenes creadores, de voces inéditas; así como, por qué no decirlo, a la falta de arraigo e inquietudes entre buena parte de la población, más preocupada en cuestiones de otro orden -con tendencia a lo prosaico- que a las muestras más elevadas del árbol de la cultura. Con todo, tampoco vamos a rasgarnos las vestiduras cuando el país entero contiene la respiración ante las nominaciones de Gran Hermano. Es lo que hay. Y no parece precisamente que se avecinen cambios.

Lo que resulta de todo punto innegable es el hecho de que, junto a estas pronunciadas lagunas que se advierten de manera diáfana en nuestro entorno más cercano, proliferan en Córdoba un bien nutrido ramillete de creadores cuya labor, ayuna de favores institucionales, se desenvuelve en los más variados campos, ajena a todo aquello que no sea la gestación de un discurso artístico propio.

Es el caso palmario del cineasta Miguel Ángel Entrenas, quien en fecha reciente estrenaba Coda Finale, su último cortometraje que, como el conjunto de su extensa obra anterior y desafiando la limitación de medios, responde a la búsqueda denodada y tenaz de un lenguaje personal, distante por entero de los parámetros y cánones al uso. Su ejemplo, como el de otros tantos igualmente inasequibles al desaliento, pone de relieve el acentuado contraste que preside nuestra vida cultural, en la que se dan cita fulgores resplandecientes junto a las más espesas sombras sin solución de continuidad.