Ateneo de Córdoba. Calle Ángel Ganivet, número 3 local bajo.

PRÓXIMOS ACTOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA

Miércoles 16 de mayo, 19:00 horas. Tertulia Poética, asistirá como poeta invitada Juana Castro.

Jueves 17 de mayo, 20:30 horas. Charla ilustrada "La copla flamenca en su contexto histórico, político, económico y social". A la palabra: Pepe Carmona, al cante: Paco Dios y a la guitarra: Rafael Ruz.

FALLADOS LOS PREMIOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA:

Fallo XXXIII Premio de Poesía Juan Bernier
Fallo V Premio de Relato Rafael Mir
Fallo VI Premio Agustín Gómez de Flamenco
Entregadas las Fiambreras de Plata Año 2017
en el Real Círculo de la Amistad.

¡Ayúdanos! Comienza una página

José Mercé y el Pele, con la colaboración de Dorantes

De Ateneo de Córdoba
Saltar a: navegación, buscar
Gran noche flamenca la vivida en el Gran Teatro el pasado miércoles (24-11-2010). Los nombres que componían el cartel fueron suficiente reclamo para agotar las entradas con bastantes días de antelación. No era para menos. La expectación estaba servida para oír a las dos grandes figuras que hoy por hoy son referentes ineludibles del mejor cante. Dos colosos en su mejor momento que son capaces de transportarnos al espacio de lo fascinante al de la verdad flamenca, al de la entrega total sin reservas, fundamentos congénitos a sus respectivas personalidades que mostraron con largueza en esa inolvidable noche programada dentro de los actos paralelos del XIX Concurso Nacional de Arte Flamenco de Córdoba.

Abrió el Pele con el gran piano de Dorantes que últimamente viene a ser un elemento significativo en sus actuaciones. Con las notas de la zambra caracolera que le sirvieron de introducción, empezó a dejar constancia de que nuevamente iría a impactarnos con el recóndito esquema laberíntico de su privilegiada garganta que es capaz de llegar a la cima de los agudos más escalofriantes para después en un juego melismático casi imposible, deslizarse con toda naturalidad en la abisal profundidad de los bajos. Soleá, alegrías, seguirilla y otra vez con el sensible piano de Dorantes, su personal versión de la canción latinoamericana "Alfonsina y el mar", para cerrar con bulerías con esplendida alusión a la copla y la culminación a "capella" en ese mismo ritmo con un fandango de Huelva. Las guitarras de Antonio de Patrocinio (Hijo) y Niño Seve, esplendorosas en la riqueza de falsetas, tonos y compases, y ajustadas fielmente al desarrollo de sus cantes.

Cerró José Mercé, que ya había anunciado el esquema clásico por el que discurriría su actuación que inició con la malagueña de Enrique Mellizo. !Que grandeza la de su cante centrado en la más firme ortodoxia! Volvió a ser el Mercé de siempre, el que hemos admirado y considerado como la más alta representación del cante de Jerez. A la exhibición antológica de la soleá, así como la su estremecedora seguirilla, le siguieron las alegrías y un testimonio de su gran calidad buleaera, con un flamenquísima pincelada de baile, elegante, oportuna y llena de gracia que desató el entusiasmo del respetable. Y todo bajo la guitarra de Moraito, siempre acreditando el toque de eco jerezano tan sugerente e imprescindible para que Mercé manifieste sus excelencias flamencas que culminó con ese "Aire", nota divergente en el valor expositivo de la ortodoxia, pero lleno de flamencura, como todo lo que toca este jerezano, que al igual que el Pele son capaces de estremecer al más glacial de los receptores con su mensaje único y de honda trascendencia flamenca.
Francisco del Cid García