Ateneo de Córdoba. Calle Ángel Ganivet, número 3 local bajo.

PRÓXIMOS ACTOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA

Lunes, 17 de septiembre, 20:00 horas, presentación del libro TODO ES UN INSTANTE,
del ateneísta Fernando Sánchez Mayo, en la Delegación de Cultura, C/. Capitulares 2.

Miércoles, 19 septiembre, 19:00 horas, se reanuda la Tertulia Poética con el ciclo
"Tertulianos de honor", en este caso sobre Francisco Carrasco, presenta Javier Ortiz.

Jueves, 20 septiembre, 20:00 horas,Teatro en el Ateneo con la obra "Crítica de la Razón Pura", de Antonio Varo Baena.

Sábado, seis de octubre, se celebrará en Dos Hermanas (Sevilla) el IX Encuentro de Ateneos de Andalucía, la asistencia tiene un coste de 30 euros, con comida y desplazamiento. Plazo hasta el 25 septiembre.

Fallado el VI Premio de Relato Rafael Mir, el ganador ha sido el escritor y profesor cordobés Fernando Molero Campos con la obra titulada: RUISEÑORES DE FUEGO.

FALLADOS LOS PREMIOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA:

Fallo XXXIV Premio de Poesía Juan Bernier
Fallo VI Premio de Relato Rafael Mir
Fallo VI Premio Agustín Gómez de Flamenco
Entregadas las Fiambreras de Plata Año 2018
en el Real Círculo de la Amistad.

¡Ayúdanos! Inserta un vídeo

James Fenimore Cooper

De Ateneo de Córdoba
Saltar a: navegación, buscar
Cooper james.jpg

James Fenimore Cooper (Burlington, Nueva Jersey, 15 de septiembre de 1789 - Cooperstown (Nueva York), 14 de septiembre de 1851) Novelista estadounidense. Escribió treinta y dos novelas de aventuras, en las cuales relata la vida de los pioneros y sus enfrentamientos con los pieles rojas. Destacan Los pioneros (1823), El último mohicano (1826), La pradera (1827), El trampero (1840) y El cazador de ciervos (1841). Su obra gozó de enorme fama en Europa.

Conocido sobre todo por su obra de aventuras de entramado histórico, especialmente por la novela El último mohicano, la infancia de James Fenimore Cooper transcurrió en la colonia de Cooperstown (en la parte septentrional del estado de Nueva York), establecida por su padre, colono acaudalado; algunos recuerdos de Cooperstown los incorporaría más tarde a Los pioneros. Formado en una escuela de Albany y en la Universidad de Yale, en 1820 publicó su primera narración, Precaution, una imitación de Jane Austen que fracasó rotundamente. Pero en 1821, con el relato El espía, comenzó su éxito ininterrumpido, tanto en Europa como en Estados Unidos.

Su tercer libro fue Los pioneros (1823), que iniciaría una serie de cinco novelas que escribió a la largo de dieciocho años, y que son reconocidas como fundadoras de la narrativa heroica norteamericana. La serie evoca las luchas francoinglesas del siglo XVIII y tiene como personaje central al explorador Natty Bumppo, llamado Ojo de Halcón, un huérfano recogido en la infancia por los indios. El conjunto, cuyo título común es Leatherstocking Tales (1823-1841), está integrado por Los pioneros (1823), El último mohicano (1826), La pradera (1827), El explorador (1840) y El cazador de ciervos (1841), que popularizaron los ambientes de las regiones fronterizas.

La más conocida de estas novelas es con diferencia El último mohicano (1826), que se popularizó entre niños, jóvenes y adultos por la calidad de sus aventuras y el estilo directo y sencillo con que fue escrita. Situada en el contexto de las luchas entre Gran Bretaña y Francia por el control de América del Norte, su trama se inicia en 1757, cuando un grupo abandona el fuerte británico Edward y se dirige al fuerte Henry. En el trayecto se encuentran con Ojo de Halcón y su hijo Uncas, llamado precisamente "el último de los mohicanos". La novela cuenta las peripecias del viaje, los enfrentamientos con los indios hurones y la huida, hasta la muerte del protagonista.

El último mohicano (traducida también como El último de los mohicanos, título más fiel al original, The Last of the Mohicans) ha sido valorada, además de por sus innegables virtudes argumentales, como un canto a la amistad, al amor y a la naturaleza, a la fidelidad, al honor y a la valentía, así como una alegoría del papel devastador de la civilización para las antiguas culturas. A pesar de que el estilo de Cooper a menudo es apresurado, y sus personajes están trazados según un esquema romántico, es genuino en esta obra, al igual que en las otras del mismo autor, el clima de los lugares salvajes y de sus primitivos moradores. El último mohicano sigue siendo la clásica novela de aventuras entre los pieles rojas, ya no vistos como proyecciones de un intelectualismo "ilustrado", sino captados en la realidad y verdaderos, a pesar de su idealización romántica.

Ante la obra de James Fenimore Cooper, la crítica decimonónica se dividió: algunos, como Edgar Allan Poe y Mark Twain, opinaron que su estilo era ingenuo, demasiado simple y edulcorado de la historia y de la dureza real de los acontecimientos del pasado; otros estudiosos sostienen que hay que leerlo dentro del género de aventuras, y que como tal es una obra mítica y entretenida, además de constituir un apreciable fresco histórico al alcance de cualquier tipo de lector.

Fuente