Ateneo de Córdoba. Calle Ángel Ganivet, número 3 local bajo.

PRÓXIMOS ACTOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA

Lunes, 17 de septiembre, 20:00 horas, presentación del libro TODO ES UN INSTANTE,
del ateneísta Fernando Sánchez Mayo, en la Delegación de Cultura, C/. Capitulares 2.

Miércoles, 19 septiembre, 19:00 horas, se reanuda la Tertulia Poética con el ciclo
"Tertulianos de honor", en este caso sobre Francisco Carrasco, presenta Javier Ortiz.

Jueves, 20 septiembre, 20:00 horas,Teatro en el Ateneo con la obra "Crítica de la Razón Pura", de Antonio Varo Baena.

Sábado, seis de octubre, se celebrará en Dos Hermanas (Sevilla) el IX Encuentro de Ateneos de Andalucía, la asistencia tiene un coste de 30 euros, con comida y desplazamiento. Plazo hasta el 25 septiembre.

Fallado el VI Premio de Relato Rafael Mir, el ganador ha sido el escritor y profesor cordobés Fernando Molero Campos con la obra titulada: RUISEÑORES DE FUEGO.

FALLADOS LOS PREMIOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA:

Fallo XXXIV Premio de Poesía Juan Bernier
Fallo VI Premio de Relato Rafael Mir
Fallo VI Premio Agustín Gómez de Flamenco
Entregadas las Fiambreras de Plata Año 2018
en el Real Círculo de la Amistad.

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Hugo Ball

De Ateneo de Córdoba
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Hugo Ball (Pirmasens, 22 de febrero de 1886 - Sant’Abbondio, 14 de septiembre de 1927) fue un autor y poeta alemán, una de las figuras principales del dadaísmo.

Nació en Pirmasens, en el antiguo imperio alemán, y se crió en el seno de una familia católica de clase media. Entre 1906 y 1907 estudió sociología y filosofía en las universidades de Múnich y Heidelberg. En 1910 se trasladó a Berlín para convertirse en actor, haciéndose colaborador de Max Reinhardt. Tres años más tarde, conocerá a Emmy Hennings (1885-1948), poetisa, novelista, actriz y cantante de cabaré, que será desde entonces su acompañante, casándose el 21 de febrero de 1920.

Con el estallido de la Primera Guerra Mundial trató de unirse al ejército alemán como voluntario, pero fue rechazado por razones médicas. Tras presenciar la invasión de Bélgica, quedará profundamente desilusionado: «La guerra se basa en un error evidente, los renegados se han confundido con las máquinas». Tras ser acusado de traidor a su país, cruzará la frontera alemana con su mujer, instalándose en Zúrich. Durante este período retomó su interés por el anarquismo, y por Bakunin en particular, hasta el punto que realizó algunas traducciones de sus obras. A pesar de su interés por la filosofía anarquista, nunca fue militante.

En Zúrich, Ball fundó en una taberna el cabaret Voltaire, cuna del dadaísmo, lugar de reuniones políticas, conciertos y lecturas de poesía, al que pronto se unirían los rumanos Tristan Tzara (1896-1963) y Marcel Janco (1895-1984), el alemán Richard Huelsenbeck (1892-1974), y el alsaciano Jean Arp (1887-1966). Fue una de las personas a las que se adjudicó el bautizo del movimiento, supuestamente por la elección azarosa de la palabra «dadá» (caballito de juguete) en un diccionario francés.

En 1916, redacta el Manifiesto inaugural de la primera velada dadá, del que se desentenderá poco después: en él se muestra extremadamente crítico con la Europa de los nacionalismos, las ideologías que la representan, y con las filosofías idealistas. Ese mismo año presentó ante el público del Cabaret Voltaire, el primer poema fonético de la historia del dadaísmo: Karawane, consistente en articulaciones de fonemas e interjecciones carentes de significado.

Esta poesía, cuyos antecedentes más inmediatos fueron sobre todo algunos experimentos del futurismo italiano, hallará continuación en adeptos a dadá, como Raoul Hausmann o Kurt Schwitters, y su influencia será clara en posteriores corrientes literarias, como el letrismo o la poesía beatnik. Sus razones de ser fueron muy diversas. Por un lado, las vanguardias de las entreguerras estuvieron marcadas por una gran afición al «salvajismo», desde las estatuas precolombinas hasta las danzas africanas, y fue típico buscar inspiración en estéticas alejadas de los paradigmas europeos. Así, muchos de estos poemas están vagamente influidos por los sonidos de las lenguas africanas. Pero mucho más importante fue en este caso el rechazo radical del uso de la palabra, que tiene en Hugo Ball un carácter de revuelta interior contra el lenguaje mismo (no en vano, la herramienta de la que se vale el poeta para ejercer su oficio), al que considera alienado e incapaz de producir significación en la sociedad capitalista. El poeta escapa de la perversión de las palabras, que han sido destruidas como tantas otras cosas por las bombas de la guerra, refugiándose en el reducto último de su individualidad. Ya no aspira a comunicar otra cosa que no sea un simple sonido primigenio, aquel que posibilita toda lengua, todo discurso, pero del que nadie podrá ser propietario. En este sentido, la poesía fonética supondrá tanto la destrucción del lenguaje como su salvación, pues en su renuncia al significado, la voz encuentra una tierra libre donde cantar.

La participación de Hugo Ball en el dadaísmo duró aproximadamente dos años. Luego trabajó por un período corto como periodista para Freie Zeitung en Berna. Luego de retornar al catolicismo en julio de 1920, se retira al cantón de Ticino (en Suiza), donde vivió una vida casi religiosa, privada de lujos. También tradujo al alemán algunas obras del anarquista ruso Mijaíl Bakunin (1814-1876). Falleció en Sant Abbondio (Suiza), el 14 de septiembre de 1927.

Algunos de sus mejores trabajos incluyen la colección de siete poemas Schizophrene Sonette (1911), el drama Die Nase Des Michelangelo (1911), su libro de memorias Die Flucht aus der Zeit, y la biografía del escritor Hermann Hesse (1877-1962), titulada Hermann Hesse. Sein Leben und sein Werk (1927).

Su poema «Gadji beri bimba» fue adaptado más adelante a la canción «I zimbra» de la banda de rock Talking Head del álbum Fear of Music (1979).

Véase también

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