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Ezra Pound

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Ezra Weston Loomis Pound (Hailey, Idaho, Estados Unidos, 30 de octubre de 1885 – Venecia, Italia, 1 de noviembre de 1972), poeta, ensayista, músico y crítico estadounidense perteneciente a la Lost Generation —«generación perdida»— que predicó fogosamente el rescate de la poesía antigua para ponerla al servicio de una concepción moderna, conceptual y al mismo tiempo fragmentaria.

Su obra monumental, los Cantos, o Cantares, le llevó gran parte de su vida. El crítico Hugh Kenner dijo tras encontrarse con Pound: «He tomado de repente conciencia de que estaba en el centro del modernismo».

Pound fue un ferviente seguidor de Benito Mussolini y fue criticado por su antisemitismo. Su compromiso con Mussolini le significó ser condenado en 1945.

Londres

La primera poesía de Pound estuvo influida por los poetas del siglo XIX (especialmente los prerrafaelitas), la literatura medieval y la filosofía ocultista y mística neoromántica.

Cuando se trasladó a Londres, echó mano de las lenguas y de las formas poéticas arcaicas en un intento por rehacerse como poeta. Fue amigo de William Butler Yeats, a quien consideraba el mayor poeta vivo, y para quien, eventualmente, trabajó como secretario.

En 1914, Pound se casa con Dorothy Shakespear, hija de Olivia Shakespear, novelista y amante de William Butler Yeats .

En los años anteriores a la Primera Guerra Mundial fue miembro muy destacado del imagismo y contribuyó con el Vorticismo, movimientos que dieron a conocer el trabajo de artistas como James Joyce, Wyndham Lewis,William Carlos Williams, Richard Aldington, Marianne Moore, Rabindranath Tagore, Robert Frost, Rebecca West y Henri Gaudier-Brzeska. Por aquel entonces fue cuando Pound revisó La tierra baldía de su amigo T. S. Eliot.

En 1915 publica Cathay, un pequeño volumen de poemas de Li Po traducidos por Ernest Fenollosa y reelaborados por Pound. Al contrario que los traductores americanos anteriores de la poesía china, estas versiones en verso libre ofrecen a los lectores textos comprensibles. Muchos críticos consideran los poemas de Cathay como la realización más acertada del imagismo. Sin embargo, como traducciones, continúan siendo fuente de controversias ya que ni Fenollosa ni Pound jamás hablaron o leyeron el chino con soltura; además de criticársele al poeta norteamericano el que omitiera o agregara secciones sin ninguna base en los originales. Para Hugh Kenner estas aparentes traducciones de textos orientales antiguos hoy se ven como experimentos poéticos.

Tras la guerra, Pound abandonará Inglaterra, pero antes publica Homage to Sextus Propertius (1919) y Hugh Selwyn Mauberley (1920).

París

En 1920 se traslada a París, donde se movió en el círculo de los artistas que revolucionaron el arte moderno. Fue amigo de Marcel Duchamp, Tristan Tzara, Fernand Léger y otras figuras del Dadaísmo y del Surrealismo. Allí continuó trabajando en The Cantos, en el que cada vez se refleja más sus preocupaciones políticas y económicas. Durante este periodo también escribió prosa crítica, traducciones, dos óperas (con ayuda de George Antheil) y varias piezas para violín.

Italia

El 10 de octubre de 1924, abandona París con destino a Rapallo. En Italia continuó siendo un catalizador creativo, además de convertirse en admirador de Mussolini. Es entonces cuando el antisemitismo comienza a aparecer en sus textos. En 1939, en vísperas de la Segunda Guerra Mundial, viaja a Estados Unidos. Aunque consideró quedarse allí, finalmente decidió volver tanto por motivos ideológicos como personales.

Durante el conflicto fue propagandista del Eje en radio y en prensa.

Cuando en 1943 Benito Mussolini se declaró presidente de la nueva república de Saló, Pound desempeñó un papel significativo en las actividades culturales y de propaganda. El 2 de mayo de 1945 fue arrestado por los partisanos italianos y llevado al Cuartel General de Chiavari, (en algunas fuentes se dice que él mismo se entregó) donde lo declararon como «sin interés». Posteriormente fue puesto a disposición de las fuerzas de los EE.UU. Fue encarcelado en un campo de prisioneros en el “Centro de Adiestramiento Disciplinario” norteamericano sito en Pisa en una jaula hecha de tiras de metal y con piso de cemento, en la que sólo disponía de sábanas para dormir, un latón que le servía de excusado y una luz que nunca se apagaba. Se le mantuvo en reclusión solitaria durante más de seis meses, durante los cuales sufrió repetidos ataques de histeria y terror. Durante ese tiempo bosquejó los Cantos Pisanos (primer Premio Bollingen de la Biblioteca del Congreso en 1948), sección que marca un cambio en la obra de Pound, pues se convierte en una meditación sobre la ruina de Europa y su lugar natural en el mundo.

St. Elizabeth

Tras la guerra, Pound fue juzgado en Estados Unidos por traición. Las intermediación de diferentes figuras del mundo cultural consiguió que se le declarara loco (así se le salvaba de una potencial pena de muerte) y que se le internara en el hospital del St. Elizabeth, donde permaneció durante doce años (19461958). Allí continuó elaborando The Cantos, además de traducir a Confucio.

Vuelta a Italia y muerte

En 1958 volvió a Italia, donde permaneció hasta su muerte en 1972. Aunque prosiguió con The Cantos, los veía como poco artísticos. Allen Ginsberg, en una entrevista con Michael Reck, indicó que Pound parecía lamentar muchos de sus últimos textos y que su obra tuviera que llevar el sambenito del antisemitismo [1].

Obra

La poesía de Pound cita y hace referencias a Homero, Confucio y Dante; aborda las mitologías y teorías económicas, así como muchos hechos históricos, e incluye palabras en griego y latín e ideogramas chinos, en un descomunal intento de construir una visión caleidoscópica de la historia y la cultura.

Sus escritos ensayísticos, agrupados en El ABC de la lectura y en Cómo leer, entre otros, son elegantes y contundentes, crudos y ásperos, sutiles y dialécticos, pero nunca interrogativos. Abogó con ímpetu de propagandista por una poesía «pegada al hueso», es decir, libre de adornos, a los que llamaba «fiorituras», en un símil con la música. Estableció un itinerario de lecturas para quien quisiera comprender la poesía, a la que consideraba un arte en progreso. La lista de sus preferencias excluye notoriamente a Shakespeare, al barroco español y al romanticismo. Esta arbitrariedad tiene que ver, sin embargo, con su concepción acerca de cuál era el objetivo hacia el que la poesía marchaba a través de los siglos. Su idea de la fioritura parece incluir que esa forma corresponde a la efusión sentimental desmedida, a la que también rechazaba.

Influencia

Debido a sus opiniones políticas, Pound fue muy criticado en la segunda mitad del siglo XX. Sin embargo, es casi imposible olvidar el papel central que desempeñó en la revolución poética de su tiempo: fue uno de los primeros poetas en emplear con éxito el verso libre en composiciones extensas. The Cantos sirvió como piedra de toque para Allen Ginsberg y el resto de la Generación beat.

Hay críticos que consideran que casi cualquier poeta experimental inglés de comienzos de siglo está en deuda con Pound.

Como crítico, redactor o promotor ayudó a Yeats, Eliot, Joyce, Wyndham Lewis, Robert Frost, William Carlos Williams, Marianne Moore, Ernest Hemingway, D.H. Lawrence, Louis Zukofsky, Basil Bunting, George Oppen, Charles Olson, entre otros.

Como traductor, aunque su conocimiento de las lenguas es discutible, Pound hizo mucho para llevar la poesía provenzal y china al público de habla inglesa. También tradujo, defendió y consiguió que se mantuvieran vivas —al menos para los poetas— las obras clásicas griegas, latinas y anglosajonas.

En España es muy perceptible su huella en no pocos novísimos y en buena parte de los poetas posteriores a ellos.

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