Ateneo de Córdoba. Calle Ángel Ganivet, número 3 local bajo.

PRÓXIMOS ACTOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA

Miércoles 16 de mayo, 19:00 horas. Tertulia Poética, asistirá como poeta invitada Juana Castro.

Jueves 17 de mayo, 20:30 horas. Charla ilustrada "La copla flamenca en su contexto histórico, político, económico y social". A la palabra: Pepe Carmona, al cante: Paco Dios y a la guitarra: Rafael Ruz.

FALLADOS LOS PREMIOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA:

Fallo XXXIII Premio de Poesía Juan Bernier
Fallo V Premio de Relato Rafael Mir
Fallo VI Premio Agustín Gómez de Flamenco
Entregadas las Fiambreras de Plata Año 2017
en el Real Círculo de la Amistad.

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El Ateneo de Córdoba con el Flamenco

De Ateneo de Córdoba
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No es habitual que entidades culturales se sientan identificadas plenamente con el flamenco, promocionándolo con actividades y publicaciones, así como reconociendo a sus artífices con galardones, en igualdad de protagonismo con otras artes.

Una de esas instituciones comprometidas con el flamenco es el Ateneo de Córdoba, que este año ha concedido tres de sus prestigiosas fiambreras de plata a un cantaor, un guitarrista y una peña flamenca. Al veterano cantaor Antonio García Gómez "El Califa" se le ha reconocido su dedicación y firmeza en el cante; a la Peña Flamenca de Córdoba la constante divulgación del flamenco, plasmada en sus célebres jornadas culturales. Ha tenido especial relevancia la fiambrera entregada al guitarrista Paco Serrano, al ser éste un artista cuya obra musical -incluido su disco Mi camino- y su labor pedagógica apenas es conocida por muchos en su propia ciudad.

Obligada referencia de la guitarra cordobesa

Fue Paco de Lucena (1859 - 1898) el primer concertista cordobés conocido en la historia del flamenco. Tuvieron que pasar muchos años para que Córdoba alumbrara los sones de Juanito Serrano, solista afincado en Estados Unidos y los de Paco Peña, creador del Festival de la Guitarra de nuestra ciudad. Son en los años ochenta cuando comenzaron a fraguarse otros talentos de la sonanta, al amparo del cante y el baile: Paco Serrano, José Antonio Rodríguez y Vicente Amigo, que tuvieron como maestro común a Merengue de Córdoba, para después, cada cual perfilar conocimientos con Sanlúcar, Manuel Cano, Serranito y otros. Lo importante es que estos artistas exponen tres maneras de concebir la guitarra, que han creado el ambiente necesario para que actualmente Córdoba sea un vivero de jóvenes guitarristas con calidad. A la formación de este alubión de jóvenes artistas actuales ha contribuido, y sigue haciéndolo, , de manera decisiva Paco Serrano, desde hace varios años como titular de la Cátedra de Guitarra Flamenca del Conservatorio Superior de Música "Rafael Orozco", haciendo ejercicio de su licenciatura de profesor y solista de Guitarra Flamenca por el Conservatorio de Rotterdam, en Holanda.

Apreciar las diferencias tanto técnicas como musicales entre el acompañamiento al cante/baile y el concierto es una de las virtudes a destacar en Paco Serrano. Amoldarse a cada una de las funciones que puede desarrollar el guitarrista, conociendo las limitaciones y posibilidades creativas, según las características clásicas del toque a recrear, denota una madurez flamenca difícil de encontrar hoy en día. Cuando se habla o escribe de flamenco es muy habitual que las frases hechas se sucedan de manera machacona en unos y otros; los adjetivos fluyen en abundancia y todo para adornar y decir una buena dosis de tópicos, usando sensaciones ajenas. Emplear esta remolona táctica, retórica para hablar de Paco Serrano es un absurdo. Todos sabemos que su guitarra proporciona sugerencias musicales que son de ensueño, de calidez temperamental que hace sentirnos a gusto con su compañía y su toque. Pero hay que significar que la elaboración de sus composiciones, de sus falsetas no son caprichosas; su toque no es de cartón piedra, sino que surge gracias a una refinada sensibilidad flamenca, en perfecto maridaje con una sólida solvencia técnica. En este artista se aprecia cómo la guitarra permite innumerables posibilidades de recreación musical, partiendo de unos esquemas preestablecidos y conocidos por todos, sin necesidad de alardes técnicos tan de moda, como los interminables picados o los machacones contratiempos, su objetivo es otro: comunicar haciendo posible que el legado tradicional de la guitarra flamenca se dé la mano con los conceptos más actuales de esta música, todo filtrado y depurado a través de su innata capacidad creativa, en definitiva: pura comunicación, con un sonido flamenco consecuente con su personalidad: discreto y coherente.
Francisco Martínez
Revista El Olivo, 2002